Ignifugar madera mediante autoclaves APCS

Hasta ahora los procedimientos para impregnar la madera en autoclaves con biocidas, aunque se denominen como métodos de célula llena, se están limitando, en buena medida, a la impregnación en profundidad bajo presión de las paredes celulares.

Comúnmente los métodos de impregnación en autoclave diseñados para los tratamientos biocidas terminan el proceso con un ciclo de vacío destinado a arrastrar el producto retenido en exceso una vez impregnadas las paredes celulares, para lo que con fines biocidas, (hongos e insectos) resulta ser suficiente.

No ocurre lo mismo con los tratamientos para ignifugar la madera que exigen una cantidad de producto a impregnar mucho mayor lo que hace que, con los tratamientos de ignifugación en autoclaves convencionales que se vienen efectuando con sales solubles por el método Bethell, la durabilidad de la protección se vea muy afectada ya que la cantidad de producto retenido es muy limitada.

Siguiendo ese método, en esa fase final del proceso, el aire comprimido en el interior de la madera saldrá por los conductos celulares, traqueidas, punteaduras y zonas abiertas, fendas o grietas, arrastrando el producto y dejando las células vacías, en gran medida, háyase o no utilizado sobre presión para impregnar.

Autoclave APC Madera en proceso de ignifugacion

El desarrollo del proceso patentado por bengolako de impregnación al vacío con inmersión previa y permanente, en autoclaves prismáticos de carga superior, APCS, garantiza la inexistencia de roturas en la cadena de vacío, la realización del vacío casi absoluto y con ello el rellenado total de cualquier espacio abierto ocupado hasta entonces por aire.

Esto se ha logrado ya que al permanecer el material sumergido permanentemente se evita la reentrada del aire ya extraído, lo que garantiza una impregnación profunda del material con el liquido impregnante hasta cualquier cavidad que de una u otra forma se comunique con la atmósfera, tras un vacío de muy alta intensidad durante algunos minutos y la puesta inmediata a presión atmosférica en inmersión.

El proceso de ignifugación en autoclaves APCS, caracterizado por efectuar todo el proceso con el material sumergido en el liquido impregnante y por alcanzar altos valores de vacío en muy poco tiempo, no precisa de mas presiones que la atmosférica para completar la impregnación debido a que el liquido impregnante no tiene que vencer la resistencia que opondría el aire ocluido en el interior de las células de la madera que no se hubiera logrado eliminar totalmente o que hubiera entrado posteriormente durante el rellenado del autoclave, lo que no puede ocurrir en los autoclaves APCS que permanecen siempre llenos.

Tampoco es adecuado ni siquiera posible, realizar el escurrido del producto impregnado en exceso, mediante un ciclo contradictorio con el primero, ya que lo que se pretende con este método es precisamente lo contrario para conseguir mantener las células realmente llenas.
El material impregnado no "sangra" una vez tratado debido a que la tracción del vacío residual trata de continuar absorbiendo producto en vez de seguir intentando expulsarlo.